Bailamos porque el cuerpo lo pide y el alma lo necesita
Bailamos porque bailando tocamos el cielo y nos arrastramos sobre el suelo . Bailamos, sacudimos y movemos, porque quedarse quieto es aburrido y fácil . Transpiramos y agotamos el pulso , y nos encanta. Bailando estamos acá y allá... estamos en todos lados. Consumimos rápido el oxígeno de cualquier lugar, empañamos espejos y provocamos un incendio humano. Bailamos porque arrancamos las penas del pecho y hacemos saltar las lágrimas y llevarlas bien lejos. Bailamos con energía , y cuando se acaba, la inventamos; la robamos de algún lado. Y sonreímos.  Bailamos y no se trata de técnica, físico o estética; acá manda la actitud . Bailamos e imaginamos, nos equivocamos y la arreglamos. Bailando alteramos la gravedad, golpeamos y agitamos la sangre en las venas
Bailamos porque afuera el mundo se destruye , se etiqueta, se vende, se compra, se consume... bailamos y nuestro estilo no está en venta . Bailando nos expresamos.
Bailamos porque nos gusta sentir que nos desarmamos , bailamos porque somos dueños de nuestro cuerpo... bailamos porque lo llevamos adentro .
Bailamos porque amamos hacerlo