No estas seguro de saber, si vienes o si vas o si vas a volver y de repente tengo el corazón vencido por tu ausencia y de repente veo que volvés tus ojos hacia mi, prefiero desarmarme de alegría, es mucho lo que gano al darte todo, inevitable es que después da cada noche llega el día la risa y el dolor juegan del mismo modo.